Caminar o detenerse

Caminar, dicen, es salud. Echar a andar despeja la mente y tonifica el cuerpo. Se trata de una acción y de una actitud, moverse y desplazarse en sentido literal y en sentido figurado.  No dar nada por hecho, no anclarse en una postura inamovible. «Este músico camina muy bien», -decimos los músicos que tocamos «jazz» refiriéndonos a una especial y agradable fluidez rítmica y melódica de quien tiene ese don o habilidad.  «El movimiento se demuestra andando», dice el dicho, atribuyendo el sello de virtud a lo que no para y denostando, implícitamente, a quien dice avanzar pero no levanta los pies del suelo. Es el espermatozoide más rápido el que fecunda el óvulo, o éso dicen; y es, por contra,  una rémora tener los espermatozoides vagos cuando de procrear se trata.

El poeta dijo lo de «caminante no hay camino, se hace camino al andar» y el trovador cubano inmortalizó un «Vamos a andar» que muchos celebramos y coreamos en su día y siempre que se tercie. Hasta un seleccionador nacional de fútbol entonaba un «vamos, vamos, que nos vamos» como arenga y acicate hacia sus pupilos de pantalón corto (en cualquier estación del año). «Tirar p´alante»-, es lo que hay que hacer, se nos dice, ante la adversidad, desorientación, infortunio o calamidad. Pero a la vuelta de la esquina te sorprende con las manos en  las piernas caminantes el guru de turno quien, pillándote en pleno derroche de energía desplazante, te tuerce el morro y aplica consejo y hasta censura indisimulada: «para la mente, hermano, detenla,  respira, medita, vacía, no vayas, no busques, sé, estate, observa». «Es que no paras», se lamenta el médico de uno; «es que estoy en paro»-, y no sabe qué cara que poner y qué consejo dar el amigo o vecino.

«Levántate y anda» le dijo el hippie aquel a Lázaro y fue gloria bendita e imagina uno que el resucitado salió como una exhalación ante tamaña sorpresa y dádiva; pero luego llegó Mateo y formuló aquello de «bienaventurados los mansos» e imagino que muchos no sabían a qué atenerse en ese sinvivir (y sinmorir) de milagros milagrosos alternados con llamadas a la calma y la oración.  Entre el caminar y el detenerse se nos pasa la vida, entre el «pisa el acelerador» que Joaquín cantaba y el «quiet now» con que nos seducía Bill Evans.

Vivamos. Tumbados, sentados, reclinados, al paso, al trote o al galope, pero vivamos. Caminando o parando, dependiendo del dolor que tengamos o no tengamos en los juanetes vitales.  Con todas las dudas, claro, las que nos hacen sentir vivos. Y la primera de ellas  la indecisión entre si sigo o paro, acelero o freno, me relajo o me estimulo, corro a tu encuentro o reposo como el alma a la que apelaba el salmo 116 si mis fuentes no se equivocan («vuelve, alma mía, oh, a tu reposo»).  Nos van a volver locos entre tanto poeta, predicador, terapeuta, filósofo y cantautor, no sabemos ya a que atenernos.  Bueno, en la duda y dadas las horas que son, haré algo entre lo uno y lo otro: me voy….a descansar.

© Iñaki Salvador

 

 

4 comentarios

  1. jon piris

    Interesante tema, Iñaki. Me atrevo a hacer una humilde aportacion desde mi piriscopio…
    ?y si ponemos «y» en vez de «o»? Caminar y detenerse como duo que se complementa y no como contrarios…
    Detenerse al caminar/parar el torbellino diario y caminar al detenerse/el corazon lo hace…
    Desaparecen las opciones y por tanto la eleccion…bueno, voy a parar esta intromision en tu texto dando un paseo, besarkada

    • Iñaki Salvador
      Iñaki Salvador

      Amigo Jon, no es una intromisión en absoluto. Uno lanza estas reflexiones al aire y lo que es un privilegio es que en ese aire haya otro pájaro volando y sobrevolando como tú, te agradezco el aporte.

      Estoy completamente de acuerdo con lo que aportas, para nada es excluyente tener una actitud llamémosle meditativa al mismo tiempo que se mueve uno en parámetros de acción.

      Espero que el paseo te haya sido beneficioso y placentero. Nos vemos haciendo música mañana mismo. Besarkada haundi bat.

  2. Javier F

    Soñar lo que fue nuestro, beber en las pasiones, caminar siempre adelante aunque tengas que sufrir, eso es vivir.

  3. Iñaki Salvador
    Iñaki Salvador

    Poético, hermoso y sabio. Gracias.

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