RESPECTO AL PROYECTO "ZILBOR HESTEA"
“...afortunadamente la medianoche nos trajo una sesión gratificante, la puesta de largo de un proyecto jazzístico abonado por el folklore vasco, inventado y dirigido por el pianista Iñaki Salvador... ...fue uno de los conciertos más sugerentes de la XXXI edición del Jazzaldia donostiarra.”
XABIER REKALDE (EL MUNDO) Julio 1996
“No es mal final para un Jazzaldia una despedida que busca acordar el lenguaje del jazz con la identidad cultural vasca. Y menos si los resultados demuestran que hay algo más que un boceto urgente debajo de la idea, que no se trata sólo de poner en marcha un concierto de ocasión, sino de un proyecto real, sentido, apoyado ya hace tiempo por uno de los músicos más valiosos de nuestro catálogo de artistas, Iñaki Salvador. Hay un caudal melódico en nuestra música popular que sirve de materia prima, y la operación consiste en abrir el espacio de inercia sonoro, hacerlo más vivo, liberarlo de sus inclinaciones, convertirlo en respiración jazzística. Los musicos se pueden ir en cualquier dirección y luego retornar con más firmeza, porque conocen perfectamente el color original. Había solistas de mucho talento en esta agrupación, y sobre la tarima lo demostraron esa noche el contrabajista Gonzalo Tejada y el saxofonista Josetxo Silguero, pero las mejores intervenciones salieron del piano de Iñaki Salvador y de la guitarra de Angel Unzu, que utilizó una técnica combinada y original en alguno de sus turnos.”
BEGOÑA LASA (EGIN) Julio 1996
“...músicos sueltos en su instrumento, de elevada técnica y que cuentan con la libertad suficiente como para que cada músico sea libre y creativo, tal y como lo demuestran a lo largo de las extensas planicies de la obra. momentos bellos, evocativos, ricos en matiz, en perversas maniobras musicales... Todo dirigido hacia la consecución de un disco emocional, espléndido segundo a segundo. Una maravilla y un sonido que debiera llegar a algo más que un puñado de vocacionales. ..../...una verdadera espiral sonora. De sombrero.”
(PABLO CABEZA - Igandegin - 1997)
“ Un disco como éste era necesario hace mucho tiempo en la música popular vasca. Iñaki Salvador junto con Zilbor Hestea han hecho un disco que debiera marcar no sólo un cambio de rumbo en la trayectoria musical del pianista donostiarra, uno de los mejores que hay en el estado Español, sino también de la propia música que se hace por estos lares. …/… Para llevar adelante este proyecto se ha rodeado de un grupo creado para la ocasión, y que habrá que esperar que tenga continuidad en el futuro. En él están algunos de los mejores intérpretes que existen en estos momentos en el País Vasco. …/…”
Jose M. Pérez (MUNDO SONORO) Otoño 1997
“ …/… Pues he aquí que Iñaki Salvador, como hizo Tomás San Miguel, da carta de naturaleza jazzística al instrumento peculiar es este disco (la txalaparta) que, además, es laprimera entrega de un ambicioso proyecto consistente en el hermanamiento delas músicas populares vascas y el jazz, casi nada. Lo sorprendente para quienes sentimos un comezón por todo el cuerpo cuando nos hablan de cosas parecidas, es que el asunto funciona. Vamos, que Bi taupada es un disco estupendo, lo que tampoco tiene nada de extraño si se mira bien, teniendo en cuenta que Iñaki, a quien uno ha seguido desde sus no demasiados lejanos comienzos, es un pianista-arreglista-muchas-cosas-más con solvencia probada para ésto y lo que se le ponga por delante. Tiene qué decir y sabe cómo decirlo. Así las cosas, Bi taupada es un compendio de muchas realidades distintas expuestas con coherencia y consideración hacia el oyente. Algunas de las cosas estupendas que tiene el disco son el ramalazo a McCoy Tyner que le sale a Iñaki en cuanto que se sienta al piano o que los arreglos, a los que cuadra el adjetivo tan en boga de rigurosos, no cercenan por ello los momentos de catarsis, que los hay, y son un gozo. La voz de Amaia Zubiría es tan limpia y hermosa que asusta. Y cuando hay jazz, es del de verdad: basta escuchar a Josetxo Silguero y Angel Unzu en sus muy remarcables apariciones en primer plano. Hay jazz, hay lirismo del que se lleva por aquellas tierras y hay el vigor de una música que es jazz, es folclore pero, sobre todo, es magnífica. Lo dijo Ellington: sólo hay dos músicas, la buena y la mala.”
J.Mª. García Martínez (CUADERNOS DE JAZZ) Noviembre 1997
“Dice Iñaki Salvador que el orígen de esta fusión entre música popular y jazz se está dando mucho en Europa. Pero las casracterísticas de Zilbor Hestea también pueden responder a una versión propia de algo que gusta mucho en Estados Unidos y que allí hacen con decisión y buen gusto. Y así el Zilbor Hestea de Iñaki Salvador podría ser la versión local y tímida de un American All Stars en el que se recogen melodías de todos conocidas para buscarles nuevos rincones. Y si los americanos se enorgullecen de las canciones de Irving Berlin y Cole Porter (que vienen a ser sus ancestros) y músicos de jazz y cantantes melódicos exploran mil y una versiones de Night and Day o Summertime, ¿por qué no usar melodías tradicionales vascas para sacarles partido en todos los campos? Por eso es bueno que Iñaki Salvador haya cogido el bisturí y, con cuidado, corte los cordones umbilicales que impiden que lo tradicional creaca y se desarrolle. Al fin y al cabo al público no le sonará tan raro: conoce las melodías y sólo necesita dejarse llevar por las diferentes direcciones que le mostrarán estas Euskal All Stars.”
RICARDO ALDARONDO (EL DIARIO VASCO) 10 ENERO 1998